Queremos aclarar que de tan democráticos que somos casi siempre nos plegamos a las propuestas de la oyencia cuando Isabel, la recepcionista de la radio, solícitamente nos las pasa. Pero eso no suele suceder.
Desde los romanos, y porqué no de antes también, que seguimos incorporando hechos a razón de no se cuantos gigas de memoria por día y no por eso en este programa vamos a dejar de acarrear el peso de la historia en su totalidad misma.