En Mateo 5:4, Jesús nos habla de aquellos que lloran profundamente por sus pecados. Estas personas, al reconocer el daño que el pecado ha causado en su relación con Dios, se arrepienten sinceramente. Tal como vimos en el primer capítulo de esta serie, son personas que reconocen su necesidad espiritual, y claman a Dios con un corazón contrito. En este episodio, reflexionaremos sobre el poder del arrepentimiento genuino y cómo el consuelo de Dios llega a aquellos que se humillan y buscan su perdón.