En la vida, te enfrentarás a situaciones que probablemente te superarán, problemas, vicisitudes y cargas que, si te descuidas, podrían irse amontonando, y convertirse, en peligrosas bombas de tiempo. Oras, clamas, ayunas pero la ayuda no llega y la angustia se acrecienta. Y es en medio de todo ese dolor, que decimos: "¿Por qué Dios no me rescata?" "¿Por qué?" ¿Acaso se olvidó de mí? Hay muchas razones por las que Dios elige no rescatarnos de nuestras pruebas. En este Momento de Reflexión enumeramos algunas. ¡Ten esperanza! ¡Todo, obra para bien!.