Si el enemigo logra engañarnos puede neutralizar nuestro crecimiento espiritual y el desarrollo de nuestros dones para llevar a cabo la tarea en la tierra. El enemigo usa la tentación para que volvamos a caer en nuestra debilidad. Usa la acusación para recordar tus errores y usa el engaño para creas lo que no es verdad, por lo tanto te aleja de Dios con tus propios conceptos erróneos. Usa la armadura, busca a Dios con un corazón sincero y mantené la pureza y santidad en tu vida, así tendrás la victoria!!!