La vida y la muerte del segundo bastardo de los buendía se nos viene casi de manera simultánea, ocurriendo todo en el capítulo ocho de esta memorable saga.
Aureliano José Después de haber sido entregado por Pilar Ternera a la casa de los Buendía, para ser criado por su tía Amaranta y sus pretendientes de turno como padrastros potenciales, se empieza a gestar un romance insestuoso, de niño ya abandonaba la hamaca para ir a la cama de la tía, luego ella se bañaba desnuda sin darse cuenta que él la observaba ya dejando de ser niño, en su lecho de adolescencia, la mano de su tía se funde en su intimidad y este no es capaz de impedirlo, todo lo contrario, lo permite y da cabida a ese fino desliz que corrompe sus sentidos. Incluso a punto de ser sorprendidos por Ursula habitaron la casa sofocados de pasión, hasta que Amaranta entra en razón y toma distancia.
él se destierra en la rebelión para tratar de olvidarla, pero no pasa un segundo en que no piense en ella, abandona las armas y vuelve a Macondo
Aureliano José no soporta sus negativas y sucumbe ante sus necesidades de hombre y la resistencia de Amaranta, quiso jugar al indiferente pero ella aprovechó la ocasión para cerrarle las puertas definitivamente.
Es muerto por un militar por el hecho de llevar el nombre de los Buendía, un tiro por la espalda. El perpetrador fue abatido inmediatamente.
El coronel regresa a Macondo, en lo más alto de su ego revolucionario. Sentencia a José Raquel Moncada, General de la oposición, con quien había hecho un par de treguas, en las que se ponían a jugar dominó, llegando a establecer una amistad, pero esta amistad no valió a la hora de la guerra.