Si hay un aspecto de la conducta humana que es sencillo identificar es que, sin duda, es muy compleja. Al parecer nuestra capacidad para sabotear nuestros propios procesos está siempre a la orden del día. Pero quizá, lo más increíble de todo esto es lo mucho que nos cuesta entender y tomar responsabilidad por aquello que nos sucede, para bien o no tan bien.