La energía que se manifiesta en el nivel 540 es milagrosa, inclusiva, transformadora e ilimitada; no requiere de esfuerzo, es radiante, piadosa, santa, difusa, misericordiosa y generosa. Este nivel de conciencia se caracteriza por la intensa alegría interior, la fe, el éxtasis, la paciencia, la compasión, la persistencia, la esencia, la belleza, la sincronicidad, la perfección, la entrega, la visión global y la apertura. Aquí se renuncia a ver al “yo” personal como agente causal, y se es consciente de que todo sucede sin esfuerzo, por pura sincronicidad, y ahora se ven tanto el mundo como todo lo que existe en él como siendo la expresión del Amor y la Divinidad.