Vergüenza, plancha, cosita. Como quiera que le llamemos, todos tenemos episodios que preferiríamos enterrar en el olvido, pero que nuestro cerebro se empeña en recordarnos. En un ejercicio suicida de desnudar sus carencias, Evelyn y Gino desclasificarán historias propias y ajenas que quizás se arrepientan toda su vida de haberlas hecho públicas.