Del coscorrón al azote, del cachete a la colleja… quienes tienen ya cierta edad, recordarán sin duda cómo en la escuela y en las casas, en el siglo pasado, no era raro el empleo de la violencia para, entre comillas, "educar".
La violencia estaba en las aulas; pero estaba también en los juegos; especialmente en los juegos de los chicos: se jugaba a la guerra, a indios y vaqueros… Y basta asomarse a las noticias para ver que la violencia es, a menudo, la protagonista. Estos días en Israel y en Palestina; pero también en Ucrania, en Siria… La violencia está en la vida y por eso también se refleja en el cine, en la literatura, en la música…
En nuestro espacio de Filosofía con Toño Fraguas nos preguntamos si es inevitable que la violencia forme parte de la vida; incluso si hay una violencia necesaria o buena…