A todos se nos presentan situaciones difíciles; eso es parte de la vida, mi amigo. Por ejemplo, para un obrero es un problema serio perder su trabajo. Y también lo es para un niño perder su juguete. Cuando estas situaciones se presentan, nos cuesta mantener la calma y nos inquietamos. La verdad es que eso es de humanos. Quiero pedirte que si hoy te encuentras frente a una situación difícil, hagas un alto y escuches lo que te dice la Biblia en Filipenses 4:6:No se inquieten por nada; más bien, en toda ocasión, con oración y ruego, presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.Mi amigo, presenta tu petición al dador de la vida. Acude con ella ante tu Creador y dale gracias.