Resulta increíble darse cuenta de cuán dependientes somos del mundo exterior. Es más que probable que hayas escuchado hasta el cansancio aquello de que tenemos que ser libres e independientes a toda costa, de que el sistema es opresivo y manipulador y que por ello es crucial reivindicar nuestros derechos, etcétera, etcétera, etcétera, bla, bla y bla.