Jorge Julio López, fue un militante Peronista y albañil retirado Argentino que fue víctima de desaparición forzada durante la última dictadura argentina (1976-1983) y confinado varios años en distintos centros clandestinos de detención.
Sobrevivió a esta experiencia, ya restaurada la democracia, se presentó como testigo en los Juicios por la Verdad abiertos en 1998.
Luego de que el Congreso Nacional y la Corte Suprema anularan las leyes de impunidad en 2003, López declaró como víctima y testigo en el juicio por delitos de lesa humanidad en el que fue condenado a prisión perpetua el represor Miguel Etchecolatz.
Poco después de declarar y un día antes de que se dictara la sentencia condenatoria, durante el gobierno de Néstor Kirchner el 18 de septiembre de 2006, desapareció sin que existan noticias sobre qué le sucedió.