Este libro de Adam Soboczynski pareciera que partió de la máxima de Pessoa, el poeta es un fingidor, para presentarnos treinta y tres historias en las que, a través de anécdotas, el escritor polaco ilustra el arte no de mentir, sino de no decir la verdad. Es decir, de refinar, entre comillas, a tal punto la mentira que parezca una verdad, porque “ser veraz—dice el autor—, significa simplemente mentir según una convención establecida, mentir borreguilmente es un estilo obligatorio para todos”.