Marcos 6 se siente como un capítulo con dos climas. Primero, Jesús vuelve a su tierra y la incredulidad enfría el ambiente: “¿no es este el carpintero?” La familiaridad se convierte en desprecio. Luego, Jesús envía a los doce de dos en dos, con autoridad y sencillez, y el Reino se mueve por caminos. En medio, aparece una historia oscura y pesada: la muerte de Juan el Bautista, una mezcla de orgullo, manipulación y violencia. Y después el capítulo vuelve a abrirse con compasión: Jesús alimenta a cinco mil, se queda orando mientras los discípulos luchan contra el viento, camina sobre el mar, sube a la barca, y el viento se calma. Marcos 6 muestra esto: incredulidad, misión, martirio, compasión… y Jesús en medio, sin perder el rumbo.