Los padres tenemos el privilegio de enseñarles a nuestros hijos el amor de Dios y el amor al prójimo. Por lo tanto, tus actitudes y acciones tendrán una gran influencia en sus vidas.Jesucristo nos ha dicho: "El que ama a Dios, ame también a su hermano." 1 Juan 4:21Piensa por un momento: ¿estás mostrándoles a tus hijos que amas a Dios y a tus prójimos? ¿Qué imagen de Dios se están formando a través de tu vida? ¿La de un Dios lejano y distante que juzga y castiga, o la de uno que perdona, acompaña y atiende las necesidades de la familia?