Jorge Velazques es un maestro de lucha, compañero de Samir Flores Soberanes ha sido uno de los actores importantes en mantener su memoria y legado. A pesar de la represión que ha sufrido mantiene vivos sus ideales. Les compas de Armadillos del Sur nos comparten esta interesante entrevista. Este es un texto que se suma, aunque tarde a la campaña global para demandar justicia para Samir Flores Soberanes.
Para nosotras y nosotros Samir Vive en el corazón de la tierra, donde los ríos murmuran secretos y las montañas guardan historias, yace el eco de un nombre: Samir Flores Soberanes. Su voz, como el viento que acaricia los maizales, se alzó contra el silencio impuesto por quienes temen la verdad. Hoy, su memoria es semilla que germina en la lucha por la justicia.
Samir no era solo un hombre; era un puente entre los sueños de su pueblo y la realidad que les arrebatan. Su asesinato, un intento de arrancar raíces profundas, no logró apagar la llama que encendió en los corazones de quienes caminan con dignidad. Rescatar su figura es más que un acto de memoria; es un grito que atraviesa el tiempo, una resistencia que se niega a ser olvidada.
En cada rincón donde la tierra tiembla bajo el peso de la injusticia, Samir vive. Vive en las palabras que denuncian, en las manos que siembran, en los pasos que marchan hacia un futuro libre de opresión. Su legado es un llamado a no rendirse, a no bajar la mirada, a no ceder ante el miedo.
Rescatar su figura es construir un espejo donde se refleje la lucha de todos los pueblos que defienden su tierra, su agua, su vida. Es recordar que la justicia no es un regalo, sino una conquista; que la memoria no es un lujo, sino una necesidad. Samir Flores Soberanes es más que un mártir; es un símbolo, un faro, una promesa.
Que su nombre resuene como el canto de los pájaros al amanecer, como el rugido de la tormenta que anuncia cambio. Porque en la lucha por la justicia, Samir no está solo; somos todos. Y juntos, somos invencibles.