Valientes, pudiera ser el epíteto a utilizar cuando decidimos dirigirnos a ustedes, quizás el más escuchado en estos últimos meses.
Buscar la palabra exacta resulta difícil porque con su quehacer luchan por salvar lo más preciado, la vida.
Su presencia en disímiles escenarios vistiendo la bata blanca, el uniforme de enfermero o ese verde, que se hizo cotidiano, constituye un solo motivo para quitarnos el sombrero ante su paso y de esa forma exaltar su figura.