Comandante del Ejército Rebelde, sastre de oficio, hombre humilde de carácter jovial, buen sentido del humor y sonrisa sincera. Ese fue nuestro Camilo Cienfuegos. Nadie lo describió mejor que la escritora cubana Mirtha Aguirre, quien en ocho versos resumió toda su personalidad.
Y es que ocho versos bastaron para pintar desde la poesía la imagen exacta de aquel hombre de sonrisa ancha nacido en la barriada habanera de Lawton un día como hoy pero del año 1932. Un hombre que la historia ha inmortalizado vestido de campaña, con la barba de los guerrilleros y coronado con un sombrero de alas inmensas.
Camilo, hoy, te evocamos a ti, referente de semblanzas, inspirador de cuadros e instantáneas, líder querido, camarada, revolucionario, porque usted encierra modestia y gloria de extraordinario simbolismo y su imagen ha guiado el camino de cientos de cubanos que ven en ti un ejemplo de altruismo, valentía y decisión.