La Asociación de Educadores de Barranquilla (ADEBA) denunció que las amenazas y extorsiones contra profesores se han intensificado en la ciudad, obligando a suspender las actividades académicas en el colegio Villa de San Pablo.
José Ignacio Jiménez, presidente de ADEBA, expresó su profunda preocupación ante esta situación, señalando que la delincuencia está tomando control de las instituciones educativas. "Las escuelas están siendo atacadas por estos delincuentes, y las autoridades no están haciendo lo suficiente para protegernos", afirmó Jiménez.
El caso más reciente ocurrió en el colegio Villa de San Pablo, donde se tuvo que suspender la graduación de los estudiantes de quinto de primaria debido a amenazas de grupos criminales. Esta situación ha generado consternación entre la comunidad educativa y ha puesto en evidencia la falta de seguridad en las instituciones escolares.
Jiménez recordó que esta problemática no es nueva, sino que se ha venido agravando en los últimos años. "Hemos denunciado esta situación en múltiples ocasiones, pero no hemos visto una respuesta efectiva por parte de las autoridades", aseguró.
El dirigente sindical señaló que los profesores están siendo obligados a pagar extorsiones para poder realizar sus labores y que, ante esta situación, muchos docentes temen por su seguridad y la de sus estudiantes.
Ante este panorama, ADEBA ha hecho un llamado urgente al Gobierno Nacional y a las autoridades locales para que tomen medidas inmediatas para garantizar la seguridad de los docentes y estudiantes. "No podemos permitir que la delincuencia siga afectando la educación de nuestros niños y jóvenes", afirmó Jiménez.
La suspensión de las actividades académicas en el colegio Villa de San Pablo ha generado incertidumbre sobre el inicio del próximo año escolar. Los docentes temen que, si no se toman las medidas necesarias, el calendario académico se vea afectado y los estudiantes se vean perjudicados.