El 24 de Junio de 1806, los habitantes de Buenos Aires amanecieron con el horizonte repleto de navíos ingleses. En poco tiempo, la ciudad fue invadida y ocupada por los británicos, que se encontraban bajo el liderazgo del comandante Beresford. Ante la ineficiencia (o cobardía) del virrey Rafael de Sobremonte, el pueblo acudió a un nuevo líder para defender su tierra: surge así la figura de Santiago de Liniers, el primer héroe de nuestra historia.