Dialogamos con el admirado autor de 'El ruletista', de 'Cegador', de 'Solenoide'. Fernando Medina y Emanuel Bremermann le preguntaron por las novelas largas —¿Por qué contrariar así a su admirado Borges?—. Por la extrañeza de la realidad y la realidad de los sueños. Por el placer de escribir, contrastado por los desgraciados escritores que pueblan sus libros. Por la profesión de las letras, entre la maestría y la religión. Finalmente, por el Premio Nobel de Literatura, cuyo fantasma no deja de perseguirlo. Reservamos un momento final para un regalo: Onetti y Cărtărescu, ¿almas gemelas?