“Y reposará sobre él el Espíritu de Jehová; espíritu de sabiduría y de inteligencia, espíritu de consejo y de poder, espíritu de conocimiento y de temor de Jehová.” Isaias 11:2
El Mesías tendría el espíritu de sabiduría y entendimiento que le permitirá saber con exactitud cómo llevar a cabo su misión en esta tierra. Sabría también cómo guiar a la humanidad al plan de salvación. Durante su ministerio necesitaría tener el poder y el conocimiento para poder enfrentar todas las dificultades que se le presentan en su camino. Pero sobre todo, nos daría el poder para tener un temor saludable para con nuestro padre celestial.
En el evangelio de San Juan 4:5- 7 leemos “Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.” En el encuentro con la mujer Samaritana vemos como Jesus puso en práctica toda la sabiduría, la inteligencia, el consejo, el poder, el conocimiento y el temor de Dios. Aquella mujer no quería dialogar con nadie, pero Jesus pudo entablar un diálogo. La mujer quiso evadir los puntos más complicados de su vida personal, pero Jesus pudo llegar a su corazón de tal manera que no solo le permitieron ver su condición sino también empoderarse para darle un giro de 180 grados a su vida y poder darle su corazón a Dios. Si hoy necesitas un giro radical en tu vida, ven a Jesus.