Se continua con la segunda parte del verdadero ayuno. Con esto se enfoca los beneficios espirituales al ayunar. Muchas veces el estado de confort, la comodidad, te desenfoca de la designación a la que fuiste llamada. El propósito de Dios es llevarte a esferas altas de espiritualidad, a la estatura de un varón perfecto. Y no es aquel que nunca se equivoca, sino perfecto es aquel maduro espiritualmente.