El informe elaborado por los interventores designados
por el Ministerio de Salud Pública en el CASMU, ha revelado irregularidades en la gestión.
Según los interventores, la institución carecía de
controles básicos en sus procesos de compras y pagos, lo que generó desorden administrativo. También se identificó un sistema de gestión financiera desactualizado que dificultaba el seguimiento de los recursos y complicaba las
operaciones. Además, se advierte la falta de controles en compras directas sin respaldo documental, pagos realizados sin justificación adecuada y contrataciones de servicios por montos elevados sin procedimientos de licitación.
Ante esta situación, el MSP ha decidido presentar una
denuncia para que se investiguen posibles responsabilidades legales.
La ministra de Salud, Karina Rando, anunció que la
intervención en la mutualista continuará, ya que la situación es dinámica y podría requerir decisiones adicionales.
Por su parte, el presidente de CASMU, Raúl Rodríguez, se
defendió de las acusaciones y dijo que no va a renunciar a su cargo, y esperara a las elecciones de setiembre.
Para el senador nacionalista Sergio Botana hay persecución del ministerio hacia el prestador, extremo que no se advierte de la misma manera en el Frente Amplio.
Para profundizar en este tema recibimos esta mañana en
nuestra entrevista central a José Núñes, senador del Partido Socialista.