El domingo pasado, los uruguayos volvimos a cumplir
con el rito de votar. Acto que le fue birlado a la sociedad desde el 27 de junio de 1973 y que, un largo periodo, que incluyo secuestros, torturas y desapariciones, fue recompuesto en 1984.
Esas elecciones, estuvieron precedidas de intensas
negociaciones e intercambios y de un evento singular, del que se acaban de cumplir 41 años: el acto del obelisco, inmortalizado con el título, “un río de libertad”.
Las peripecias de ese acto y cómo se concretó, está narrado en el libro: "Acto del obelisco 1983: aquel río de libertad", de la periodista María Noel Domínguez.
El prólogo del libro nos ubica en tiempo y espacio. Y
una frase lo resumen: El país estaba en camino hacia la recuperación de su democracia, y el acto del Obelisco había sido un hito crucial en ese viaje. Y paginas adentro señala que, para lograr aquello, los convocantes “expresaron un nivel de unidad nunca antes alcanzado”.
¿Por qué la dictadura lo permitió?
¿Fue el knock out para el régimen?