El pasado 5 de junio el Poder Ejecutivo aceptó la propuesta presentada por el Consorcio “3 Eses”, compuesto por dos empresas nacionales y una española, para diseñar, construir, mantener y financiar un tranvía “entre “Plaza Independencia” aquí en Montevideo y el km 32,500 en “El Pinar”, Canelones”.
Ese tramo totalizaría “una longitud de 35 kilómetros” en la cual se utilizarían principalmente 18 de Julio, Avda. Italia y Avda. Giannattasio y contaría con 33 paradas, dos parkings para transbordos y zonas para área de talleres y estacionamiento del material rodante. La inversión rondaría los 500 millones de dólares.
Según el consorcio esta “alternativa de transporte” es “innovadora”, ayudaría a mitigar las emisiones de CO2, aumentaría “la velocidad comercial en el trayecto” y reduciría la congestión, entre otros potenciales beneficios.
No bien se conoció la propuesta, llegaron las repercusiones. Algunas de ellas estuvieron aquí en Otra Mañana. Por ejemplo, la del presidente de CUTCSA y de la Cámara de Transporte del Uruguay quien dijo que no “concebía” que la operación del eventual tranvía no fuera hecha por los actuales transportistas.
A los pocos días, los trabajadores de AFE nucleados en Unión Ferroviaria pusieron sobre la mesa otra propuesta. La misma consiste en varias etapas y la primera sería la reactivación de un tramo de la línea Rocha, desde estación Parque del Plata hasta Empalme Olmos, que serían unos 20 km de vía férrea, sin necesidad de expropiar terrenos, que conecte con la línea Minas, dejando directamente a los pasajeros en el centro de Montevideo.
¿Cuán necesaria es incluir en el sistema metropolitano un medio como el planteado?
¿Qué vinculo debería tener con lo ya existente?