Domingo
XXIV Tiempo Ordinario
Muchas veces podemos caer en la tentación de pensar que no vale la pena seguir pidiendo o insistiendo en la conversión de nuestros seres queridos… hoy el Señor le hace un llamado de atención fuerte a Moisés, exigiéndole que baje del monte para ir a buscar al pueblo que se ha extraviado, para ir en búsqueda de la oveja perdida, para buscar con insistencia la moneda perdida… hoy el Señor te llama a Ti y a mi para que no nos cansemos jamás de interceder por el rebaño que nos ha encomendado, para que nos acerquemos al que tanto necesita de nuestra oración y presencia…
Lee los textos y reacciona todavía es tiempo…
Ex 32, 7-11. 13-14
Sal 50, 3-4. 12-13. 17. 19
1 Tm 1, 12-17
Lc 15, 1-32