Domingo XXII Tiempo Ordinario
Que bello es encontrar personas humildes en el camino... son tan deseables pues su compañía enriquece y nos enseñan a valorar las cosas realmente importantes.
El humilde es servicial, es entregado, sabe darlo todo a cambio de nada y es por eso que los textos de hoy nos hacen ver la grandeza de una persona sencilla.
En cambio los soberbios se sierran las puertas, de quedan solos y pueden perder incluso la entrada al reino de los cielos... ¿en qué lado te ubicarás?
Lee los textos y descubre cómo perseverar para alcanzar los primeros puestos en el cielo...
Ecl 3, 17-18. 20. 28-29
Sal 67, 4-7. 10-11
Hb 12, 18-19. 22-24
Lc 14, 1. 7-14