Así como pasó la semana pasada con Karen, la chica que mintió a su mamá para irse de fiesta, donde las redes sociales la masacraron; hoy vuelve a pasar lo mismo con el embajador de México en Argentina. Ambas personas han recibido infinidad de comentarios negativos, cuando las redes sociales se deberían usar más para generar un circulo virtuoso.