El artero crimen perpetrado contra la familia LeBarón en los límites de Sonora y Chihuahua, da cuenta de la indolencia de los grupos delictivos. Aparentemente se habla de algunos detenidos y armas decomisadas pero habrá que esperar un informe oficial.
Se necesita un castigo ejemplar contra los responsables y no debemos acostumbrarnos a este tipo de historias.