La castración consiste en la extirpación quirúrgica de las “gónadas”. Es decir, los testículos en los machos y ovarios en las hembras. Esto conlleva, además de la esterilidad del individuo, cambios en las actitudes de nuestras mascotas, como:
Ausencia de actividad sexual: desaparición del celo. Por ejemplo, el macho no montará y desaparecerá el sangrado “celo” de las hembras.
Desaparición de conductas sexuales secundarias: no se produce el marcaje territorial.
Disminución de agresividad por dominancia e hipersexualidad.
Reduce o elimina el marcaje urinario. Esto ayudará a que tu perro no orine en todas partes.
Disminuye la tendencia a huir de casa.
Previene tumores.
Evita la aparición de “pseudogestaciones”Las técnicas quirúrgicas en los machos, que se pueden emplear para evitar la reproducción son:
Vasectomía (esterilización).
Orquiectomía (castración).
Histerectomía (esterilización).
Ovariohisterectomía (castración).Hay que tomar en cuenta que la esterilización, a diferencia de la castración, sólo pretenderá evitar la fertilidad del animal manteniendo una conducta sexual normal.