A la fecha, el 30% de la superficie terrestre mundial es ocupada para la cría de animales de consumo, y un 33% se la llevan los terrenos cultivables para alimentar a esos animales. A la vez, mientras la población global se duplicó en los últimos 70 años, el consumo de carne se multiplicó por cinco.
Así lo explicaba en diálogo con Palabra de Campo -por Radio 10- Diego Dominici, encargado de producto de Bife, la startup que se desprende de laboratorios Craveri para sumarse al mercado. El especialista cuenta que la misma surge como una alternativa a la producción tradicional de carne para consumo cuyas limitaciones, no sólo en Argentina sino en el mundo, “nos están llevando a un punto crítico”.