Palabras de vida

Palabras de vida

Download on the App Store

Palabras de vida episodes

  • La palabra de Dios
    Una de las muchas razones por las cuales creemos que la  Biblia es la Palabra de Dios es su poder. No debe sorprendernos que  la Palabra de Dios se compare con una espada.
    7 min
  • Justicia
    Dios nos hace acreedores de la hermosura de Cristo a  todos los que somos imperfectos a un grado tan deplorable. En  efecto, tenemos que ser perfectos para poder entrar al cielo, ¡y  gracias a Cristo lo somos!
    9 min
  • Jesús
    Entender quién es Jesús nos conduce directamente al corazón del cristianismo.
    9 min
  • Gracia parte II
    La gracia va en una sola dirección. Nosotros nada podemos  ofrecer a Dios, salvo nuestro pecado. La gracia es el don de Dios que  nos da salvación. ¡Asombroso en verdad!
    7 min
  • Gracia
    La gracia nos es dada sin importar lo que hagamos. Antes de la salvación, estábamos muertos en nuestros pecados.  Nuestra caída afectó a todo nuestro ser: nuestra mente está  contaminada por el pecado, nuestra alma están manchada, y  nuestra voluntad está paralizada.
    9 min
  • La gloria de Dios
    La  gloria de Dios denota su esencia; es la expresión de su presencia  personal. Vivir para la gloria de Dios significa que honramos a Dios  con nuestras respuestas ante las circunstancias de la vida.
    8 min
  • Llenura del Espíritu Santo
    Nuestros cuerpos son templo del Espíritu Santo, y Él  quiere tener la llave de los armarios ocultos de nuestro corazón. No  debemos contristar al Espíritu al permitir que algunos problemas  aniden en nuestro corazón y obliguen al Espíritu Santo a convivir con pecados no confesados.
    8 min
  • Espíritu Santo
    Jesús comparó el don del Espíritu Santo con un pozo de agua  Viva, la cual brotaría de nuestro interior y nos llevaría a la vida  eterna. Como el agua a la tierra reseca, el Espíritu Santo brinda  refrigerio y auxilio a nuestras almas agotadas
    8 min

About Palabras de vida

From the publisher's feed

Solo la Palabra de Dios, en nuestro corazón y en nuestra mente, puede corregirnos, limpiarnos, guardamos de pecado, y facultarnos para enfrentar los desafíos de la vida.