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"Me miró mal", "no me saludó", "no me devolvió lo que le presté". Nos distrae un millón de cosas de nuestra única prioridad: la vida en sí.
Buenos días y buen café. Fulanito me miró mal y no tenía que haberme mirado mal. Fulanito pasó por mi lado y no me dijo hola. Fulanito le presté esto y no me lo ha devuelto. Estamos demasiado enfocados en fulanito. En un millón de cosas que nos distraen de nuestra única, única prioridad. Que es la vida en sí. A fulanito realmente le importa una mierda. Si pasó por tu lado y no te dijo hola Si te prestó o tú le prestaste y no te devolvió, tú no le devolviste Porque está enfocado en su vida Pero a esto, hoy en día, le llamamos egoísmo muchas veces Cuando no es cierto Una persona siempre debe enfocarse en su vida Porque al igual que tú te debes de enfocar en tu vida También debes recorrerar de que si sucede algo A poca gente le va a importar Gracias por ver el video
Desde que nacemos, el sistema se encarga de dirigir nuestros pasos. Nos forman, nos educan y nos moldean a la perfección... pero no para que sepamos descubrir qué nos llena por dentro, sino para ser útiles a las necesidades de los demás. Al final, nos convertimos en expertos en cumplir expectativas ajenas mientras nos quedamos completamente analfabetos a la hora de elegir nuestro propio camino.
Buenos días y buen café. La mayoría de gente te dirá que necesitas un propósito de vida. Necesitas hacer algo que rellene, por así decirlo, tu alma, tu vida. Pero, ¿realmente alguien te dice exactamente cómo conseguirlo? Porque desde que naces hasta que mueres, dirigen tu vida. De una manera o de otra. Pero no la dirigen en el sentido de que tú sepas escoger aquello que necesitas para tu vida, sino en el sentido de que puedas hacer aquello que otros necesitan para manipularte.
En este episodio hablamos de una situación muy común: hacer algo esperando un resultado positivo y sentir frustración cuando las cosas no salen como imaginábamos.
Buenas tardes y buen café. No sé si os dais cuenta de que cuando nosotros empezamos a hacer cualquier cosa, lo hacemos esperando ver un resultado y en general un resultado obviamente positivo. ¿Qué sucede cuando el resultado que obtenemos no es precisamente positivo? Pues que en la mayoría de los casos nos desesperamos, nos cagamos en todo, Culpamos a unos, culpamos a otros Y esto en lugar de hacer lo que supuestamente deberíamos de hacer Porque al igual que cuando tú lanzas una moneda al aire No te puedes responsabilizar de si va a salir cara o cruz Cuando tú realizas cualquier cosa El resultado es tres cuartos de lo mismo No puedes saber si va a ser una cosa o va a ser otra A no ser que tú ya vayas sabiendo que ya conozcas por algún medio de antemano lo que va a suceder Pero si no, solo te queda aceptar
Buenas tardes y buen café. ¿Alguna vez te has sentido paralizado por la incertidumbre de no saber si tus esfuerzos darán el fruto que esperas? En este episodio, exploramos la metáfora de la siembra para entender por qué, como seres humanos, nos obsesionamos con el resultado final —temiendo el fracaso o la imperfección— y olvidamos lo más importante: que el valor real reside en la dedicación constante que invertimos desde que plantamos nuestra semilla hasta que alcanza su madurez. Es hora de dejar de medir nuestro éxito por el desenlace y empezar a valorarlo por la entrega que ponemos en el proceso.
Buenas tardes y buen café. Estaba pensando en el hecho de que el ser humano cuando intenta plantar una semilla para que germine, siempre tiene la duda de si esa semilla va a germinar positiva o negativamente. Se preocupa a veces en exceso, como crecerá, crecerá sana, no crecerá, crecerá doblada y miles y miles de preguntas. De lo que se trata creo que no es del hecho de que pueda crecer o no doblada, sino de que crezca sabiendo que hemos invertido en dedicación desde que se plantó hasta que se hizo adulta. ¿Entendéis la paradoja?
Buenos días y buen café. A menudo condicionamos nuestras acciones esperando una respuesta externa que no podemos controlar. Hoy nos detenemos a reflexionar sobre la importancia de desvincular nuestra energía de la reacción de los demás y redescubrir el placer de crear simplemente por el hecho de hacerlo.
Buenos días y buen café. A veces publicamos, decimos o hacemos muchas cosas esperando a que alguien o un grupo de personas reaccionen de la manera en que a nosotros nos gustaría que reaccionaran. Que no tiene por qué ser la manera en la que nosotros esperamos esa reacción o simplemente podemos hacer mil cosas y que la gente no reaccione. Es también perfectamente viable. De lo que se trata no es de hacer para que la gente reaccione, sino de hacer porque tú te sientes bien haciéndolo. Que luego la gente reacciona de una forma u otra, poco importa. Además, ten en cuenta que tú no te puedes responsabilizar ni culpar de la reacción de terceras personas. Porque aquí lo importante es hacer sabiendo que lo que hice me gustó hacerlo.
Buenas tardes y buen café.
Buenas tardes y buen café. Es curioso, cuanto menos, el cómo nos preocupamos por aquello que puedan decir de nosotros, conforme a lo que estamos haciendo o a lo que pensamos hacer o al proyecto que pensamos emprender, por ejemplo. Y olvidamos también que, como diría en la canción de los pets, del amor también busca el hecho de que cuando la muerte te vaya a buscar, todo eso te va a importar una mierda y solo vas a recordar y culparte en el sentido de que no hiciste aquello que pudiéndolo hacer no te dio la gana. o estabas, entre comillas, demasiado emparanollado pensando en lo que dirían los demás si te veían hacerlo. Así que déjate de tonterías y haz lo que tienes que hacer antes de que, como decían en la canción, la muerte te vaya a caer.
Buenos días y buen café. Cuando buscamos impresionar en un trabajo o proyecto, olvidamos que la primera persona a la que debes impresionar eres tú.
Buenos días y buen café. Creo que muchas veces cuando buscamos impresionar para lo que sea, para un proyecto o para un trabajo, da igual, olvidamos algo muy importante y es lo siguiente. La persona a la que primero debes impresionar eres tú, porque si tú no te impresionas a ti mismo, difícilmente podrás impresionar a los demás. Si tú no trabajas en tu propia imagen, y no me refiero a imagen de banquera o de tratando de vender algo, no, no, a una imagen que te define como persona. Si tú no trabajas en esa imagen que te define a ti como persona, difícilmente vas a poder vender a otra gente esa imagen que te define como aquello que tú quieres vender.
Buenas tardes y buen café. Si quieres una vida productiva y que de verdad te llene, asegúrate primero de no estar cometiendo estos tres errores con los que saboteas tu día a día, tu trabajo y tu relación con los demás. Una reflexión directa para identificar al dragón que te frena.
Buenas tardes y buen café. Si quieres una vida productiva, si quieres una vida que te llene, asegúrate primero de no hacer estas tres cosas. La primera, nunca te compares con nadie. La segunda, jamás envidies a nadie y su trabajo. Y la tercera, nunca desprecies a otra persona creyendo que su trabajo o lo que hace vale menos que lo que tú hagas.
Buenas tardes y buen café! ☕
Buenas tardes y buen café. A veces me acuerdo de personas que dicen, cuando tenga esto, seré feliz. Cuando haga lo otro, seré feliz. Cuando fulanito me perdone, seré feliz. Y cuando todo eso sucede, adivinad, no son felices. Porque siempre están buscando algo más. Y cada vez es más y más y más. Esto lo único que provoca es que cuando les llega el momento se mueran simplemente con insatisfacción por no haber hecho o por esperar más y no valorar aquello que en ese momento tenían.
Buenos días y buen café. Existe una verdad incómoda que solo recordamos cuando el tiempo se agota o cuando una ECM nos sacude, y es que nadie se despide de este mundo deseando haber pasado más horas trabajando. La verdadera asignatura pendiente es vivir con libertad, salir, disfrutar y exprimir nuestros días con cabeza pero sin frenos. El problema es que solemos caminar en piloto automático hasta que la vida nos da un golpe duro, obligándonos a reaccionar y a cambiar de rumbo por la fuerza, lo que nos lleva a una reflexión inevitable: ¿por qué necesitamos tocar fondo para empezar a valorar el presente y tomar las riendas de nuestra propia existencia?
Buenos días y buen café. Siempre se dice que al final de vida o cuando hay una ECM, las personas se arrepienten de no haber hecho lo que realmente querían hacer. Y esto no es precisamente trabajar 8, 12 o incluso más horas al día. Precisamente es todo lo contrario. Vivir la vida, salir, entrar, disfrutar hasta donde se pueda, obviamente siendo consecuente. Con lo que tienes y con lo que no Pero en definitiva es eso, vivir la vida Lo que ocurre es que nunca hacemos caso Hasta que nos pasa algo Una vez que nos pasa, en ese momento reaccionamos y damos un giro a nuestra vida Pero yo me pregunto y os pregunto ¿Por qué tenemos que esperar a que nos pase algo para reaccionar?
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