Tres meses después, Judá se entera de que Tamar está en cinta, y tomándola por fornicaria, manda a sacarla y a quemarla. Cuando la sacan, ella muestra el sello, el cordón y el bastón de Judá. El entiende que su nuera ha concebido de él y reconoce que Tamar es más justa que él. Tamar engendra gemelos, pero Fares, el menor, sale primero del vientre de su madre.