El criado de Abraham ora a Dios junto a un pozo de agua, fuera de la ciudad de nacor, para que pueda tener un buen encuentro. Antes que el terminé de orar, Rebeca le da al criado y a sus camellos de beber, conforme la oración que ha levantado. Al oír que Rebeca es hija de Betuel, hijo de Nacor, el criado se inclina y adora a Dios.