La música es algo innato al ser humano, tanto tú como todos nosotros amamos la música, nos mueve e impacta, no es ajena a Dios, ¡De hecho Él fue quien creó la música! Por eso es qué hay un poder sobrenatural en ella, Dios mismo se encargó de que fuera así. Pero la realidad es que el diablo se ha encargado de contaminar y tergiversar la música, pero haciendo que siga siendo muy atractiva. En tu boca está la vida o la muerte, por eso te dejamos una serie de preguntas para que analices: ¿Qué música estás escuchando? ¿Con qué estás alimentando tu mente? ¿Es música que Jesús tendría en su playlist?