Estábamos en un mundo tan acelerado, tan apresurados en conseguir , en obtener, en ganar, en triunfar, ... Cada día más deprisa, nos faltaban las horas para la productividad y quizás aún estamos en ese afán. (A pesar de que siempre escuchamos consejos sobre tiempos de calidad, sobre él nada nos llevamos, soccer dejar de hacer cosas que nos amargan para dedicarnos a lo que amamos), la verdad es que ese afán por ir al ritmo del mundo nos absorbe tanto que se nos lleva la vida.