Se estima que, en la Vía Láctea, hay al menos 200 mil millones de estrellas. El cerebro humano adulto tiene aproximadamente 90.000 millones de neuronas, pero pueden transmitir señales entre sí a través de hasta 1.000 billones de conexiones sinápticas, lo que equivaldría, según algunas estimaciones, a una computadora con un procesador de 1 billón de bits por segundo. Algo posiblemente inalcanzable en las computadoras actuales a corto y medio plazo. Del mismo modo, la capacidad de memoria del cerebro humano estimada por los científicos varía entre 10 y 1.000 terabytes.
Factores como la edad, la bioquímica o la genética afectan a nuestro cerebro, a la percepción de lo que nos rodea y hasta de nosotros mismos. El cerebro cambiante se adapta increíblemente ante lo que nos rodea y ante nuestra propia percepción, de nosotros mismos.
El cerebro humano es, sin duda, uno de los mayores misterios de la humanidad. En muchas ocasiones buscamos misterios en la grandeza del lejano Universo sin apenas adentrarnos en nuestros propios enigmas. Enigmas tan cercanos como los de nuestro propio cerebro.
Enigma nº 1. La conciencia de la consciencia:
Este enunciado es más que un juego de palabras. La conciencia y la consciencia son conceptos, entre otros, psicológicos, filosóficos y antropológicos, pero también son un argumento neurológico ya que el contacto con las cosas materiales genera pequeños cambios en el cerebro.
No obstante, uno de los grandes enigmas del encéfalo humano es la conformación de los diferentes horizontes o niveles de conciencia. La denominada “conciencia superior” o capacidad para reconocer la existencia de una realidad universal aparentemente se debe al resultado de una masiva retroalimentación de las redes neuronales.
Ser consciente es un aspecto profundo de la existencia humana, y entender su función y su inicio se considera uno de los verdaderos grandes misterios del cerebro y uno de los mayores retos científicos. Sin embargo, la naturaleza de la conciencia sigue siendo enigmática, en gran parte porque "ser consciente" puede referirse tanto al contenido como al nivel de la conciencia, y sigue sin estar claro cómo se relacionan estos diferentes aspectos.
¿Hay un nosotros más allá de un yo, un único yo, o solo un cerebro sin yo?
Os invito a adentrarnos, en el pasadizo.
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Música: VEM -The Void Bells-
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Fuentes: https://doi.org/
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