¡Hola, amantes de las estrellas, y bienvenidos a una nueva edición. Soy su anfitrión y guía por el cosmos desde el canal Pasión Astronómica. Es un placer tenerlos de vuelta, y para quienes se unen por primera vez, prepárense para un viaje fascinante.
Esta semana, del 19 al 25 de enero de 2026, el universo nos regala un abanico increíble de oportunidades para la observación. Desde la majestuosidad de las constelaciones de invierno, dominadas por el cazador Orión, hasta sutiles danzas entre la Luna y los planetas, hay algo para cada nivel de experiencia. No importa si solo cuentan con sus ojos, unos binoculares o un telescopio, esta semana el cielo tiene un espectáculo reservado para ustedes.
En este episodio, los guiaré día por día a través de los eventos más destacados, con consejos prácticos para que puedan disfrutar de estas maravillas desde cualquier rincón de Colombia y el mundo. Así que preparen sus abrigos, una bebida caliente y acompáñenme a descubrir qué nos depara el cielo esta semana.
Lunes, 19 de enero: Un Paseo por Orión y los Tesoros de Invierno
Comenzamos la semana el lunes por la noche, el punto de partida ideal para familiarizarnos con las constelaciones invernales más brillantes. Nuestro guía principal será el inconfundible Orión, el Cazador, que se alzará imponente en el este justo después del anochecer. Orión es nuestra brújula celestial; una vez que lo ubiquen, podrán navegar hacia otros objetos menos evidentes.
Aunque Orión es la constelación más brillante, su patrón principal es sorprendentemente compacto. Hacia el oeste, empezando cerca de su pie en la estrella Rigel, encontrarán el vasto y tenue Erídano, el Río, una constelación enorme pero difícil de trazar en su totalidad. Y rodeada en parte por Erídano, busquen la igualmente tenue constelación de Fornax, el Horno. ¡Les sorprenderá saber que es casi tan grande como el propio Orión! Debajo de los pies del cazador se acurruca Lepus, la Liebre. Pero nuestro primer desafío será encontrar una constelación más esquiva: Columba, la Paloma. Para localizarla, usaremos una técnica llamada "salto estelar": tracen una línea imaginaria desde la brillante estrella Rigel (el pie de Orión) pasando por Beta Leporis (en el cuello de la liebre), y extiendan esa línea una distancia similar. Allí encontrarán a Phact, la estrella más brillante de Columba, con una magnitud de 2.6.
Para quienes buscan tesoros de cielo profundo, apunten sus binoculares o telescopios hacia la constelación de Tauro. Allí, a solo un grado al noroeste de la estrella Zeta Tauri (la punta del cuerno inferior del toro), se encuentra la famosa Nebulosa del Cangrejo (M1). Este objeto, con una magnitud de 8.4, aparecerá como una mancha grisácea y ovalada. Es el remanente de una espectacular explosión de supernova que fue vista desde la Tierra en el año 1054. ¡Están observando la historia cósmica!
Y si desean un reto mayor, dirijan su mirada hacia Auriga, anclada por la brillante estrella Capella. Esta constelación está repleta de cúmulos estelares abiertos como Messier 38, Messier 36 y Messier 37, que esperan ser descubiertos con sus binoculares.
Tras este recorrido general, mañana nos acercaremos para descubrir los secretos que Orión esconde a simple vista.
Martes, 20 de enero: Acercamiento a Orión y un Cometa Fugaz
Después de admirar a Orión en todo su esplendor, la noche del martes nos invita a enfocarnos en sus detalles más sutiles, esos que revelan la increíble complejidad de la constelación y que se hacen visibles con una pequeña ayuda óptica.
Fijemos la atención en lo que parece ser una sola estrella: la cabeza de Orión. A simple vista, vemos a Lambda Orionis. Pero si la observan con binoculares, se revelará un hermoso triángulo de estrellas formado por Lambda, Phi 1 y Phi 2 Orionis. Si miran con más cuidado aún, notarán una curiosa y perfecta fila de tres estrellas más tenues entre Lambda y Phi1. Y para los que tienen telescopio, Lambda Orionis es en realidad una atractiva estrella doble.
Ahora, movámonos hacia el escudo de Orión. Allí encontrarán el cúmulo abierto NGC 1662, ubicado a 1.6 grados al oeste-noroeste de Pi 1 Orionis, la estrella superior del escudo. Con una magnitud de 6.4, en binoculares se verá como una pequeña mancha, pero un telescopio revelará una forma que la astrónoma Sue French describió poéticamente como las luces de un "crucero de batalla Klingon". No se preocupen, está a una distancia segura de 1450 años luz.
Finalmente, para los madrugadores, hay un cometa esperando. Aunque el cometa C/2024 E1 solo es visible desde el Hemisferio Sur, aquí en Colombia podemos buscar al Cometa 24P/Schaumasse. Con una magnitud de 10, necesitarán ayuda óptica. Búsquenlo en las horas previas al amanecer en la constelación de Boyero (Boötes), no muy lejos de la brillantísima estrella Arturo.
Mañana, el foco de atención se desplaza de las estrellas lejanas a nuestros vecinos más cercanos: la Luna y los planetas.
Miércoles, 21 de enero: Una Noche de Tránsitos y Mares Lunares
El miércoles por la noche será un momento de gran actividad en nuestro sistema solar. La Luna mostrará sus fascinantes rasgos y Júpiter nos ofrecerá un espectáculo dinámico con el tránsito de sus propias lunas.
Al anochecer, busquen en el oeste una hermosa Luna creciente. A menos de dos puños de distancia con el brazo extendido hacia su esquina superior izquierda, verán un punto brillante de magnitud +1.1: es el majestuoso planeta Saturno. Y para un desafío extra, busquen la estrella de segunda magnitud Beta Ceti. Esta noche formará un amplio triángulo isósceles con la Luna y Saturno.
Pero no se queden solo con la vista panorámica. Apunten sus binoculares a la Luna. Cerca de su borde oriental, podrán distinguir claramente un óvalo oscuro conocido como el Mare Crisium o "Mar de las Crisis". Es una de las formaciones lunares más fáciles de identificar y una vista impresionante.
Más tarde, el protagonista será Júpiter. Esta noche tendremos el tránsito de una de sus lunas galileanas, un tránsito es cuando una luna pasa por delante del disco del planeta.
• Tránsito de Ío (Noche): Este es el más conveniente. A las 6:50 p.m. hora de Colombia (COT), la luna Ío comenzará a cruzar la cara de Júpiter. A las 7:08 p.m. COT, su pequeña sombra negra la seguirá, proyectándose sobre las nubes del gigante gaseoso.
La Luna continuará su viaje por el cielo, y mañana por la noche tendrá un encuentro aún más cercano con otros mundos.
Jueves, 22 de enero: Cita Cósmica y una Rosa Celestial
La noche del jueves nos ofrece una postal cósmica perfecta: una hermosa conjunción planetaria y la oportunidad de explorar una de las nebulosas más fotografiadas del cielo invernal.
Miren hacia el oeste después del atardecer. La Luna creciente se encontrará a solo 7 grados de distancia angular de Saturno, una proximidad espectacular en la que lucirá como un prominente punto de color amarillo cremoso. Este es un momento ideal para una fotografía. Pero la cita cósmica no termina ahí. Con binoculares o un telescopio, usen a Saturno como su guía principal. A solo 2.2 grados al noreste de Saturno, encontrarán un punto de luz mucho más tenue y azulado: el distante planeta Neptuno, con una magnitud de 7.9. El brillante dúo de la Luna y Saturno en el cielo les señalará la región general, pero Saturno es la clave para localizar a Neptuno.
Como objetivo de cielo profundo, les propongo un verdadero clásico: la Nebulosa de la Roseta (NGC 2237), en la constelación de Monoceros, justo al este de Orión. El cúmulo de estrellas jóvenes en su centro, NGC 2244, es visible con cualquier telescopio como un delicado puñado de luces. La nebulosidad rosada que lo rodea es más desafiante, pero con cielos oscuros, un ocular de baja potencia y quizás un filtro nebular, podrán vislumbrar los pétalos de esta rosa celestial.
Y no olviden mirar hacia lo alto del cielo, donde el cúmulo de las Pléyades estará en una posición inmejorable para la observación durante toda la noche.
Viernes, 23 de enero: Colores Estelares y Triángulos de Invierno
¿Alguna vez se han detenido a notar que las estrellas no son todas blancas? El cielo nocturno es una paleta de colores sutiles que nos revelan la temperatura, edad y composición de las estrellas. El viernes es la noche perfecta para convertirnos en detectives de colores estelares.
En el este-sureste, busquen el gran asterismo conocido como el Triángulo de Invierno. Sus tres vértices son estrellas brillantes y de colores distintos. Intenten discernirlos a simple vista:
• Sirio: La más brillante de todas, de un blanco puro y centelleante.
• Betelgeuse: En el hombro de Orión, a unos dos puños de distancia de Sirio con el brazo extendido, con un inconfundible tono naranja amarillento.
• Proción: Más pálida, de un color blanco con un ligero toque amarillento, a la izquierda del punto medio entre las otras dos.
Para quienes tienen telescopio, les tengo una joya escondida: el "Albireo de Invierno". Se trata de la estrella doble 145 Canis Majoris, ubicada a unos 3.5 grados de la estrella Wezen en Canis Major. Al observarla, se separará en dos componentes de colores maravillosamente contrastantes: una estrella naranja brillante junto a una compañera de un intenso azul real. Es una de las estrellas dobles más hermosas del cielo invernal.
Mañana cambiaremos radicalmente de escala: pasaremos de observar una de las estructuras más grandes del cielo a cazar un detalle específico en la superficie lunar.
Sábado, 24 de enero: De lo Grandioso a lo Detallado
La noche del sábado nos invita a un ejercicio de perspectiva. Primero, levantaremos la vista para abarcar una de las formaciones de constelaciones más grandes del cielo. Luego, afinaremos nuestra mirada para enfocarnos en un acantilado específico en la Luna.
Después del anochecer, miren hacia el oeste-noroeste. Allí se extiende el enorme complejo formado por las constelaciones de Andrómeda y Pegaso. Comiencen localizando el Gran Cuadrado de Pegaso, un cuadrado estelar gigante. Desde allí, sigan la línea de estrellas que forman el cuello y la cabeza del caballo alado, hasta llegar a su "nariz", la estrella Enif.
Ahora, pasemos de lo macro a lo micro. Apunten sus binoculares o telescopios a la Luna. Esta noche, el terminador (la línea que divide el día y la noche lunar) iluminará de forma espectacular la Rupes Altai. Se trata de un enorme acantilado curvo, parte del borde de un antiguo mar de lava. Se verá como una línea brillante y arqueada sobre la superficie. En su extremo sur, podrán identificar el gran cráter Piccolomini.
Presten mucha atención a la Luna, porque el domingo nos tiene reservado un fenómeno muy especial y fugaz.
Domingo, 25 de enero: La Cita con la X y la V Lunares
¡Llegamos al evento lunar de la semana! El domingo por la tarde-noche, tendremos la oportunidad de presenciar un fenómeno fascinante y de corta duración: la aparición de la "X" y la "V" lunares. No son cráteres ni montañas reales, sino un truco de luz y sombra que ocurre solo por unas pocas horas cada mes, cuando la luz del Sol ilumina los bordes de varios cráteres desde un ángulo muy específico.
Este fenómeno será visible con binoculares potentes o cualquier telescopio. Tomen nota del cronograma, que ya está ajustado para la hora local de Colombia (COT):
• Inicio de formación: La "X" y la "V" comenzarán a formarse alrededor de las 4:30 p.m. COT.
• Máxima visibilidad: El mejor momento para observarlas será cerca de las 6:00 p.m. COT.
• Desaparición: El efecto se desvanecerá alrededor de las 7:30 p.m. COT.
Mientras esperan, disfruten de las vistas que ofrece la Luna en cuarto creciente. El terminador estará revelando el Mare Imbrium (Mar de las Lluvias), y las cordilleras de los Montes Alpes y Apeninos proyectarán sombras largas y dramáticas, creando un relieve espectacular. Busquen también los cráteres Aristillus y Autolycus justo en el borde de la luz. ¡No se pierdan este espectáculo efímero!
Resumen Planetario de la Semana
Para que no se pierdan de nada, aquí tienen un rápido resumen de dónde encontrar los planetas esta semana:
• Mercurio, Venus y Marte: Estos tres planetas permanecen ocultos por el resplandor del Sol y no serán observables.
• Júpiter: Es el rey de la noche. Con una magnitud de –2.6, es el objeto más brillante en el cielo oriental después del anochecer, ubicado en la constelación de Géminis. Su tamaño aparente es de entre 46 y 47 segundos de arco, lo que lo convierte en un objetivo telescópico excepcional para observar sus bandas de nubes y sus lunas.
• Saturno: Lo encontrarán como un punto de luz de magnitud +1.1 en el suroeste al caer la noche. Sus anillos están inclinados casi de canto, a casi 2 grados de nuestra línea de visión, pero están comenzando a abrirse de nuevo gradualmente.
• Urano y Neptuno: Son objetivos exclusivos para telescopio. Urano (magnitud 5.6) se encuentra en Tauro, cerca de las Pléyades. Neptuno (magnitud 7.9) está muy cerca de Saturno, lo que facilita su búsqueda esta semana.
Y así concluimos nuestro recorrido por el cielo de esta semana. Ha sido una agenda cargada de maravillas: desde el encuentro cercano de la Luna con Saturno y Neptuno, pasando por los emocionantes tránsitos en Júpiter, hasta la mágica y fugaz "X" Lunar que nos espera el domingo. Espero que esta guía los inspire a salir y mirar hacia arriba.
Les agradezco enormemente por habernos acompañado en este viaje. Si disfrutaron de este episodio, los invito a suscribirse al canal "Pasión Astronómica" en YouTube y también nos pueden escuchar en su plataforma de podcasts favorita para no perderse ninguna de nuestras futuras guías celestiales.
Desde aquí, les deseo cielos despejados y felices observaciones.