Es muy sencillo basar nuestra relación con Dios en lo que hemos escuchado acerca de Él pero, ¿Realmente lo hemos conocido?
Por eso es que debemos leer la palabra de Dios y conocerla, no solo escuchar y quedarnos con lo que las personas nos dicen, los mensajes que nos comparten o hasta lo que escuchamos en la iglesia.
Debemos formar una relación personal con la palabra de Dios para poder construir nuestras bases sobre la piedra y no sobre la arena.