Nuestra fe nos enseña que Dios está siempre con nosotros... sin embargo, la experiencia es que muchas veces podemos sentirnos solos, o abandonados.... La fe nos enseña, como en el evangelio de hoy, que no es Dios quien nos deja, sino somos nosotros quien le hemos dejado por seguir nuestras propias ideas, esquemas preconcebidos etc...