Cuando Mayda era niña, imaginaba cómo se veían las casas por dentro, le encantaba plasmar por medio del dibujo diferentes construcciones, espacios y los ambientes que los rodean, cuando el paisajismo llegó a ella, hizo de este su pasión y su vida, actualmente se dedica a embellecer los lugares para que cuando nosotros pasemos por ahí nos sintamos cómodos y en paz.