Esta meditación forma parte de la primera etapa del proceso de entrenamiento de aprender a escuchar la voz de Dios. Aprender a reconocernos santos, puros e inocentes. En esta meditación hacemos un repaso acerca del amor, recordando que el amor es un estado universal al alcance de todos, pues lo hallamos en todas partes, en todo lo que vemos, sentimos, percibimos, escuchamos, saboreamos. Recordalo es nuestra tarea para continuar en este camino del despertar espiritual en el amor. Que lo disfruten.