
Sign up to save your podcasts
Or


LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Números 20, 21; Juan 3:14, 15; Santiago 4:4-15.
PARA MEMORIZAR:
“Sube a la cumbre del Pisga y alza tus ojos al oeste, y al norte, y al sur, y al este, y mira con tus propios ojos; porque no pasarás el Jordán” (Deut. 3:27)
DESPUÉS DE PEREGRINAR POR EL DESIERTO, Israel finalmente regresó a Cades-barnea, en la frontera sur de Canaán. Después de todo lo que habían pasado, de las duras lecciones que Dios procuró enseñarles, de los fuertes castigos enviados a los que abiertamente se habían rebelado, se pensaría que este pueblo habría estado listo para que Dios lo usara. Como sabemos, eso no sucedió.
Esta semana estudiaremos lo que es tema permanente en toda la Biblia: la misericordia y la gracia de Dios, en contraste con la falta de fidelidad, el pecado y la ingratitud de su pueblo. Desde Adán y Eva en el Edén hasta la iglesia de Laodicea hoy (Apoc. 3:14-18), vemos la misericordia y la gracia de Dios al tratar con los que no han reclamado las promesas de victoria, fe y santidad que él ofrece. Al mismo tiempo, vemos su disposición a perdonar a los que tropiezan y caen, y aun a aquellos que sabían más, como Moisés mismo, quien, en un momento de debilidad, impaciencia y tal vez aun de arrogancia, perdió de vista al Dios que había hecho tanto por él. De este modo, si hasta Moisés podía caer, ¿qué sucede con el resto de nosotros?
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
“El plan de Dios en el sistema del diezmo es bello en su sencillez y equidad. Todos pueden aceptarlo con fe y valor, porque su origen es divino. En él se combinan la sencillez y la utilidad, y no requiere profundo saber para comprenderlo y ejecutarlo. Todos pueden sentir que les es posible hacer una parte en promover la preciosa obra de salvación. Cada hombre, mujer y joven puede hacerse tesorero del Señor, y puede ser un agente para suplir las demandas hechas a la tesorería [...].
“Este sistema logra grandes objetos. Si todos lo aceptaran, cada uno sería un vigilante y fiel tesorero de Dios; y no habría falta de recursos con que llevar a cabo la gran obra de proclamar el último mensaje de amonestación al mundo” (OE 235).
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. ¿Cuáles son algunos de los problemas con respecto al diezmo en la iglesia hoy? ¿Por qué el diezmo es tan importante, no solo para el funcionamiento de la iglesia, sino también para el bienestar espiritual de aquel que diezma?
2. Vuelve a la sección del jueves sobre la vaca rojiza. Medita en lo que nos indica acerca de la muerte y el ministerio de Cristo en nuestro favor. ¿Qué nos sugiere acerca de nuestra necesidad de ser limpiados del pecado? ¿Qué hizo Cristo que nos capacita para obtener victorias sobre el pecado?
3. Piensa en tu hogar. ¿Hay cosas allí que necesitas limpiar, cosas que podrían estar contaminándolo? ¿Libros, DVD, música, revistas, lo que sea? ¿Cuáles son, y por qué deberías eliminarlas?
4. ¿En qué formas puedes ayudar a otros, especialmente a los jóvenes en tu iglesia, a usar para Dios los talentos que Dios les dio? Es decir, ¿cómo podemos ayudar a guiar a las personas que tienen dones en la dirección correcta, a fin de que usen esos dones para el propósito correcto? ¿De qué modo podemos ayudarlas?
Resumen: Por causa de la rebelión y el deseo de Coré de obtener el cargo de sacerdote, Dios instruyó a Moisés (para decirle al pueblo) con respecto a la distinción entre los sacerdotes y los levitas. El sacerdocio era un don de Dios; los levitas eran un don para el sacerdocio. Ambos eran sostenidos por el plan del diezmo. Con las cenizas de la vaquilla roja mezcladas con agua, Dios proveyó un rito especial de purificación, que representaba la gracia de Dios al limpiar a una persona de la mancha del pecado.
El sacrificio de una vaca alazana (rojiza) era el rito más extraño del sistema del Santuario (Núm. 19). ¿Qué lecciones podemos obtener de esto?
______________________________________________________________
______________________________________________________________
Esta vaca, o vaquilla, debía ser rojiza, un símbolo de la sangre de Cristo. Tenía que ser sin mancha, y que nunca hubiera sido puesta bajo un yugo, otro símbolo de Cristo: un sacrificio sin mancha, voluntario, para realizar la obra de la expiación.
Esa vaca era degollada fuera del campamento. Cristo sufrió fuera de las puertas de Jerusalén (Heb. 13:12, el Calvario estaba fuera de la ciudad). Esto debía mostrar que Cristo no murió solamente por los hebreos sino por toda la humanidad (Rom. 5:12-20). Él proclama al mundo que vino para ser su Redentor, e invita a todos a aceptar la salvación.
El sacerdote, vestido de ropas blancas, tomaba de la sangre de la víctima, y la salpicaba hacia el Tabernáculo siete veces. De este modo, Cristo, en su propia justicia sin mancha, después de derramar su preciosa sangre, entró en el Santuario celestial para ministrar en favor del pecador. Y allí su sangre actúa en la obra de reconciliar a Dios con la humanidad (ver Heb. 10:21-23).
El cuerpo de la vaca se quemaba hasta ser reducido a cenizas, lo que significaba un sacrificio amplio y total. Una persona no contaminada recogía las cenizas y las guardaba en un lugar limpio, fuera del campamento. Para realizar una ceremonia de purificación, se ponía parte de estas cenizas en un recipiente con agua de un arroyo que corría. Una persona limpia tomaba una vara de cedro con una tela escarlata y un manojo de hisopo, y salpicaba del contenido del recipiente sobre la carpa y la persona. Esta ceremonia se repetía varias veces a fin de ser completa, y se hacía como purificación del pecado.
El agua purificadora, rociada sobre la persona impura, simbolizaba la sangre de Cristo derramada para limpiarnos de las impurezas morales. Las salpicaduras repetidas ilustran la obra completa que debe realizarse en favor del pecador arrepentido. Todo lo que esa persona tenía debía ser consagrado. No solo el alma del pecador debía ser purificada, sino también todos los aspectos de su existencia.
Considera tu vida. ¿Qué cosas todavía necesitan ser sometidas al proceso de purificación? ¿A qué te estás aferrando, y por qué?
Aunque la tribu de Leví no tenía tierras, se le dieron 48 ciudades, 13 de las cuales eran para las familias de los sacerdotes (Jos. 21:19, 41). Dios declaró que él era la “parte”, o porción, de ellos (Núm. 18:20).
Además de las porciones de las ofrendas sacrificiales de ellos, ¿qué otro plan diseñó Dios para atender tanto a los sacerdotes como a los levitas? Núm. 18:21-32.
______________________________________________________________
______________________________________________________________
Devolver a Dios un diezmo del ingreso de una persona (Lev. 27:30) era una práctica antigua. Se menciona por primera vez en la Biblia cuando Abraham le dio los diezmos a Melquisedec, el rey-sacerdote de Salem (Gén. 14:18-20; Heb. 7:1, 2). Jacob le prometió a Dios que le daría “el diezmo” de todo lo que ganara en su futuro (Gén. 28:22). Ahora bien, Dios adaptó el uso del diezmo de Israel, dándolo para el sostén de toda la tribu de Leví, incluyendo las familias de los sacerdotes.
Aun los levitas, que eran pagados con el diezmo, también diezmaban, y su diezmo iba a Aarón. Los levitas habían de dar la “mejor parte” de lo que recibían como diezmo. Por eso, no solo ese diezmo estaba destinado al sostén del sacerdocio; también permitía que los levitas se dieran cuenta de su dependencia de Dios y de que todo lo que recibían era de él. Ellos también necesitaban mostrar su gratitud devolviendo el “diezmo del diezmo”. Si la gente siempre necesitaba recordar su dependencia de Dios, ¿cuánto más los levitas?
Lee Números 18:32. ¿Qué aspecto deberíamos notar especialmente con respecto a lo sagrado de su llamamiento?
______________________________________________________________
______________________________________________________________
En este plan divino, todos tenían lugar; cada uno tenía algo que hacer. Los sacerdotes y los levitas tenían sus deberes sagrados que cumplir con respecto al servicio y el ministerio en el Santuario, mientras la gente tenía los suyos con respecto a la devolución de un diezmo fiel. El diezmo era algo pequeño para dar, considerando lo que los levitas y los sacerdotes realizaban en favor de ellos. En un sentido, todos los diferentes grupos dependían de las funciones de cada uno de los demás, y todos dependían de Dios.
Habiendo distinguido entre los dos grupos de obreros religiosos, Dios luego da instrucciones acerca de su apoyo económico. Aparentemente, sus cargos eran de tiempo completo. Es decir, no estaban para “servir a las mesas” (Hech. 6:2) a fin de sostenerse. El sostén tenía que provenir de otra parte.
Lee Números 18:8 al 20. ¿Qué aspectos te parecen más pertinentes?
______________________________________________________________
______________________________________________________________
______________________________________________________________
Muchos pensamientos interesantes surgen de estos textos. Nota, por ejemplo, cuán estrechamente relacionaba Dios la ofrenda dada a él con lo que se les daba a los sacerdotes. Esto es, aunque las ofrendas y los dones eran hechos a él, él se los daba a los sacerdotes. De este modo, al dar ofrendas a Dios, al mismo tiempo las estaban dando a los sacerdotes. Esto muestra el estrecho vínculo entre Dios y el sacerdocio, que servía como intermediarios entre Dios y el pueblo.
Al mismo tiempo, podemos ver también la humanidad de los sacerdotes. Aunque en esa posición privilegiada, todavía dependían del pueblo al que servían para su sustento. Sin duda, al darle la gente los mejores aceite, vino, granos, etc., el sacerdocio debía recordar constantemente su obligación de servir a esas personas fielmente y no aprovecharse del cargo que se le había dado.
También, redimir a un niño o un animal por medio de dinero era una de las maneras en que Dios enseñó a Israel el concepto de la sustitución. Un día en el futuro, Cristo daría su vida como sustituto por los pecadores (ver 1 Ped. 1:18, 19). La sal que se añadía a todo sacrificio era un símbolo que significaba la permanencia del pacto de Dios con su pueblo (ver Lev. 2:13).
¿Qué clase de responsabilidades sagradas tienes tú? ¿Cuán fiel eres en las tareas que otros te confían? ¿Cómo podrías hacer mejor en el cumplimiento fiel de tus responsabilidades?
Cuando leemos las instrucciones de Dios en Números 18:1 al 7, se destacan algunos puntos: Dios es quien asigna a las personas a estos cargos. Tal vez este énfasis se debió a problemas previos, no sólo con Coré y su séquito, sino aun con María y Aarón. No obstante, ahora no habría dudas acerca de por qué estas personas recibieron esos roles. Estaban allí porque Dios los dio, y punto.
Nota, también, la razón por la que Dios quería hacer estas divisiones. Era para que “no venga más la ira sobre los hijos de Israel” (vers. 5). Aquí, otra vez, vemos la misericordia de Dios aun en medio de castigos fuertes. Dios procura salvar a su pueblo, no condenarlo ni destruirlo. Todo el plan de salvación revela el deseo de Dios de redimir a los seres humanos pecadores de la destrucción que, de otro modo, produciría el pecado (Juan 3:16-18).
¿Qué término se usa para describir lo que los levitas eran para el sacerdocio, y lo que el sacerdocio era para la familia de Aarón? ¿Qué lecciones deberíamos obtener de esto?
______________________________________________________________
______________________________________________________________
Cuando piensas en un regalo, te resulta claro que no lo ganaste. Es totalmente gratuito. Este fue un privilegio otorgado a ese pueblo, no porque tuvieran algún mérito sino sencillamente por la gracia y la providencia de Dios. Al fin, Dios necesitaba a alguien que hiciera esta obra, y en su divina sabiduría ellos fueron los elegidos.
Por supuesto, con esta tarea sagrada vinieron responsabilidades sagradas. Los problemas de la vida y la muerte, tanto física como espiritual, estaban involucrados allí, porque el Tabernáculo era la morada de Dios sobre la tierra. El Santuario también era un modelo de lo que Jesús haría aquí sobre la tierra, y de su ministerio en el cielo (Heb. 9). Era como un Calvario en miniatura, que se mostraba en tipos y sombras. El destino de las almas estaba en la balanza. Por eso, Dios asignó gran solemnidad a las funciones dadas a estos hombres.
Piensa acerca de tus talentos naturales. No importa cuánto trabajes para cultivarlos, siguen siendo regalos, algo que Dios te ha dado. ¿Qué estás haciendo con estos dones? ¿Los estás usando para ti mismo o para el bien de otros y el avance de la obra de Dios? ¿Podría ser necesario que hicieras un examen interior serio y algunos cambios?
“Ahora, pues, si dieres oído a mi voz, y guardares mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa. Estas son las palabras que dirás a los hijos de Israel” (Éxo. 19:5, 6).
¿De qué modo podemos relacionar estas palabras con nosotros mismos, hoy, y como iglesia llamada a dar un mensaje al mundo? ¿Es incondicional este llamado? Ver 1 Ped. 2:9; Apoc. 14:6-12.
______________________________________________________________
______________________________________________________________
En Números 18:1, Dios quería darles a los adoradores la certeza de que ellos no morirían únicamente si se acercaban al Santuario por medio de los sacerdotes especialmente elegidos, que actuarían como mediadores entre ellos y Dios. Los sacerdotes, que eran diferentes del resto de los levitas, eran responsables por ver que ninguna persona no autorizada se acercara al Tabernáculo y, con ello, que lo contaminara. Esto aplacaría los temores de la congregación de que al acercarse al Santuario se arriesgaban a morir.
Lee Números 18:1 al 7. ¿Qué distinciones se hicieron en los papeles dados a estos hombres?
______________________________________________________________
______________________________________________________________
Lo importante de notar aquí es que, aunque toda la Nación debía ser un “reino de sacerdotes”, solo ciertas personas tenían permiso para desempeñar ciertos roles, como se ve en la división hecha entre la familia de Aarón y los levitas. Obviamente, en tiempos del Nuevo Testamento, los papeles hereditarios, tales como se encontraban entre los levitas, claramente se habían abolido; no obstante, encontramos en el Nuevo Testamento roles diferentes en la iglesia (1 Cor. 12:28-31; Efe. 4:11).
¿Cuáles son tus dones, y cómo podrías usarlos mejor para servir a tu iglesia local?
LEE PARA EL ESTUDIO DE ESTA SEMANA:
Números 9, 18, 19; 1 Pedro 2:9; Apocalipsis 14:6-12.
PARA MEMORIZAR:
“Y Jehová dijo a Aarón: [...] Yo soy tu parte y tu heredad en medio de los hijos de Israel” (Núm. 18:20).
DESPUÉS DE LA REBELIÓN DE CORÉ y la prueba de las varas, fue necesario enfatizar los papeles específicos de sacerdotes y levitas. Cada uno de ellos tenía funciones asignadas por Dios, y él quería trazar claramente esas funciones. Y, aunque todos estos papeles y funciones hace mucho que llegaron a estar fuera de uso, hay todavía lecciones que podemos obtener de ellos para nosotros hoy.
Nota, por ejemplo, cuán sagradas y solemnes eran estas funciones. De este modo, podríamos aprender para nosotros cómo debemos tomar en serio nuestras responsabilidades sagradas, cualesquiera que sean ellas.
Nota, también, cuán interdependientes entre sí y con la Nación, como un todo, eran esas personas. Ciertamente podemos obtener lecciones de esto hoy para nosotros mismos y para el cuerpo de la iglesia.
Además, presta atención al lugar que tiene la gracia en estos capítulos, especialmente con respecto a los dones dados a estas personas sin ningún mérito de parte de ellas. Se les habían dado cargos solo porque Dios les dio esas posiciones, no por causa de ningún valor que tuvieran ellos en sí mismos o por sí mismos.
¡Qué símbolo magnífico del evangelio!
PARA ESTUDIAR Y MEDITAR:
Analiza la antigua costumbre judía de “imponer las manos”. ¿Cuál parece ser su significado esencial? Gén. 48:8, 9, 13, 14, 17-20; Núm. 27:18-23; Mat. 19:13-15; Hech. 13:1-3.
“Para los judíos, esta ceremonia era significativa. Cuando un padre judío bendecía a sus hijos, ponía sus manos reverentemente sobre sus cabezas. Cuando se dedicaba un animal al sacrificio, alguien investido de autoridad sacerdotal ponía su mano sobre la cabeza de la víctima. Y, cuando los ministros de la iglesia de Antioquía pusieron sus manos sobre Pablo y Bernabé, pidieron a Dios, por medio de ese acto, que concediera su bendición a los apóstoles escogidos, al dedicarlos a la obra específica para la cual habían sido designados.
“Con el correr del tiempo se desvirtuó en gran medida el rito de la ordenación por imposición de manos, atribuyéndosele, sin fundamento, una importancia que nunca tuvo; se afirmó que sobre los que recibían la ordenación descendía inmediatamente un poder que los calificaba para toda tarea ministerial. Pero, en el relato de la dedicación de esos apóstoles no hay indicios de que hubieran recibido facultad alguna por el mero hecho de que se les hubiera impuesto las manos” (HAp 133, 134)
PREGUNTAS PARA DIALOGAR:
1. ¿De qué modo el pastor local cumple hoy una función similar a la del levita? ¿Qué podemos hacer para sostener al pastor en esta función?
2. ¿De qué manera el acto de dar impacta nuestra relación con Dios? ¿De qué forma el dar de nuestros ingresos es un acto de adoración, de fe? ¿Por qué es tan importante dar generosamente?
3. ¿Cómo entendemos lo que Jesús hizo en la cruz por nosotros, ya que no podíamos hacerlo por nosotros mismos? ¿Por qué Jesús tuvo que morir? ¿No podría haber sido suficiente una reforma en nuestras vidas, y obedecer la Ley y amar a otros en forma incondicional, para reconciliarnos con Dios?
Resumen:
Las formas de la adoración del antiguo Israel difieren de las de la iglesia moderna en el desierto del mundo, pero su sustancia es la misma. La dedicación de nuestros bienes materiales, la contemplación del significado de la Cruz, la oración, el reflejar la luz del Espíritu Santo que mora en nosotros y una consagración total a Dios, todo es una manifestación de la misma fe bíblica.
“Porque enteramente me son dedicados a mí los levitas de entre los hijos de Israel, en lugar de todo primer nacido; los he tomado para mí en lugar de los primogénitos de todos los hijos de Israel” (Núm. 8:16).
Nota cuán enfático fue Dios con respecto a esta vocación especial de los levitas. Ellos fueron “enteramente [...] dedicados a mí”. En el hebreo dice más literalmente que ellos “fueron dados dados (sic) a mí”, enfatizando por repetición cuán serio era su llamamiento.
Lee Números 8:19. ¿Qué se quiere decir con la frase “para que [...] reconcilien a los hijos de Israel”? ¿Cómo hemos de comprender esto a la luz de la Cruz? Rom. 5:11; Heb. 9:25-28.
______________________________________________________________
______________________________________________________________
Los eruditos están divididos en cuanto al significado exacto de la frase aquí. Obviamente, no significa que ellos harían “expiación” en el sentido de morir por los pecados de otros, del mismo modo que el macho cabrío de Levítico 16 haría la reconciliación [propiciación, NVI] pero no la expiación (vers. 10), algo que este macho cabrío, que nunca era sacrificado (y era un símbolo de Satanás), no podría hacerlo si se entiende la expiación como un sacrificio sustitutivo.
Obviamente, el verbo traducido “reconciliación”, en este contexto, tiene un significado más amplio que la forma en que generalmente se lo usa. En este caso, la respuesta puede encontrarse en el mismo versículo, en el que dice que los levitas, al cumplir su ministerio en favor de Israel, evitarían la plaga. Es decir, en su trabajo de ministerio estaban ayudando a proteger a los hijos de Israel de la ira divina que afrontarían si fueran a acercarse al Santuario (Núm. 8:19).
De este modo los levitas, como los sacerdotes mismos, estaban haciendo en favor de la gente lo que ellos no podían hacer por sí mismos. En este sentido más amplio, entonces, se dice que los levitas harían “reconciliación” por el pueblo.
Aunque ciertamente nada de lo que hacemos puede realizar ninguna clase de expiación, ¿de qué modo podemos, al cumplir fielmente nuestros deberes, actuar como los levitas en favor de la gente? ¿Qué estás haciendo en tu iglesia local para mejorar la iglesia y su misión?
From the publisher's feed