Homilía de la 4ª Semana de Pascua – Jueves (30 de abril de 2026), predicada por el P. André Delvaux.
En esta reflexión, Jesús nos revela un camino que rompe con toda lógica humana: el camino del servicio y la humildad.
El Señor nos recuerda que el discípulo no está por encima de su Maestro, y que la verdadera grandeza se encuentra en hacerse pequeño, en servir y en entregarse.
No basta con comprender estas palabras: la felicidad nace cuando las vivimos.
Además, Cristo nos revela un misterio profundo: quien acoge al enviado, lo acoge a Él mismo. Dios se hace presente en lo sencillo, en el otro, en lo cotidiano.
Una profunda reflexión pascual que nos invita a vivir con humildad, a servir con amor y a reconocer a Cristo en los demás.