Homilía sobre el Evangelio de Juan 14,15-21, predicada por el P. André Delvaux.
En esta reflexión, Jesús promete a sus discípulos que no los dejará solos.
El Señor anuncia el don del Espíritu Santo, el Espíritu de la verdad, que permanece con nosotros y habita en el corazón de quienes aman a Dios.
Amar a Cristo no consiste solamente en palabras o sentimientos, sino en guardar su palabra y vivir en comunión con Él.
“No los dejaré huérfanos”: esta promesa revela la cercanía de un Dios que acompaña, sostiene y permanece presente incluso en medio de las dificultades.
Una profunda reflexión que nos invita a vivir en la presencia del Espíritu y a dejarnos transformar por el amor de Cristo.