En este poema el autor, Gabriel Y Galán, cuenta como un rico hacendado al que se le hizo de noche recorriendo sus propiedades, decidió pasarla con el niño que guardaba sus vacas.
Al lado del niño la voz de su conciencia le habló y le hizo sentir remordimientos al ver como pasaba las noches el chiquillo.
Por eso al despuntar el día lo despertó y le dio que a la noche siguiente no la pasara en el campo solo, sino que se fuera con sus padres y que su madre fuera a verle para aumentarle el sueldo.