Es cierto, nos gusta el tema, pero, escuchen: es más que eso. No solo se trata de construir ficción sobre la experiencia, sino ser conscientes de que somos, en sí, una construcción en la experiencia de los demás. Como nos afecta, como nos hace y como podemos instrumentarla. Después de todo, hasta lo que no creemos necesariamente nuestro también está, de una forma u otra, en nosotros.