Existen al menos tres tipos de amor: eros, filial y ágape... Los dos primeros pueden cambiar pero, el último, el de Dios, nunca deja de ser aunque fallemos. Siempre intacto, siempre fiel
A diferencia de todos los médicos, hay un sanador maravilloso que vierte su sangre y cura con sus heridas, toda enfermedad. Sus intervenciones son de corazón a corazón